viernes, 27 de noviembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
¿Conviene educar al niño en alguna religión?
G. K. Chesterton
He aquí una frase que oí el otro día a una persona muy agradable e inteligente, y que cientos de veces he oído a cientos de personas. Una joven madre me dijo: «No quiero enseñarle ninguna religión a mi hijo. No quiero influir sobre él; quiero que la elija por sí mismo cuando sea mayor.» Ése es un ejemplo muy común de un argumento corriente, que frecuentemente se repite, y que, sin embargo, nunca se aplica verdaderamente. Por supuesto que la madre siempre estará influyendo sobre su hijo. De la misma manera, la madre podría haber dicho : «Espero que escogerá sus propios amigos cuando crezca; por eso no quiero presentarle ni a primas ni a primos.»
Pero la persona adulta en ningún caso puede escaparse a la responsabilidad de influir sobre el niño; ni siquiera cuando se impone la enorme responsabilidad de no hacerlo. La madre puede educar al hijo sin elegirle una religión; pero no sin elegirle un medio ambiente. Si ella opta por dejar a un lado la religión, está escogiendo ya el medio ambiente; y además, un medio ambiente funesto y contranatural.
La madre, para que su hijo no sufra la influencia de supersticiones y tradiciones sociales, tendrá que aislar a su hijo en una isla desierta y allí educarlo. Pero la madre está escogiendo la isla, el lago y la soledad; y, es tan responsable por obrar así como si hubiera escogido la secta de los mennonitas o la teología de los mormones.
Es completamente evidente, dicen, para quien piense durante dos minutos, que la responsabilidad de encauzar la infancia pertenece al adulto, por la relación existente entre éste y el niño, completamente aparte de las relaciones de religión e irreligión. Pero la gente que repite esta fraseología no la piensa dos minutos. No intentan unir sus palabras con una razón, con una filosofía. Han oído ese argumento aplicado a la religión, y nunca piensan en aplicarlo a otra cosa fuera de la religión.
Nunca piensan en extraer esas diez o doce palabras de su contexto convencional y tratar de aplicarlas a cualquier otro contexto. Han oído que hay personas que se resisten a educar a los hijos aun en su propia religión. Igualmente podría haber personas que se resistieran a educar a los hijos en su propia civilización.
Si el niño cuando sea mayor, puede preferir otro credo, es igualmente cierto que puede preferir otra cultura. Puede molestarse por no haber sido educado como un buen sueco burgués; puede lamentar profundamente no haber sido educado como un Sandzmanian. De la misma manera puede lamentar haber sido educado como un caballero inglés y no como un árabe salvaje del desierto. Puede (con la ayuda de una buena educación geográfica), mientras examina el mundo desde China al Perú, sentirse envidioso por la dignidad del código de Confucio o llorar sobre las ruinas de la gran civilización incaica.
Pero, evidentemente, alguien ha tenido que educarlo para llegar a ese estado de lamentar tal o cual cosa; y la responsabilidad más grave de todas es tal vez la de no guiar al niño hacia ningún fin.
Charlas, II, Acerca de las nuevas ideas (Obras completas I, Ed. Plaza Janés, p. 1099-1100).
Haz como Jesucristo
Cuentan que, estando reciente la revolución francesa, Reveillère Lépaux, uno de los jefes de la república, que había asistido al saqueo de iglesias y a la matanza de sacerdotes, se dijo a sí mismo: "Ha llegado la hora de reemplazar a Cristo. Voy a fundar una religión enteramente nueva y de acuerdo con el progreso".
Pero no funcionó. Al cabo de unos meses, el «inventor» acudió desconsolado a Bonaparte, ya primer cónsul, y le dijo: –¿Lo creeréis, señor? Mi religión es preciosa, pero no arraiga entre el pueblo.
Respondió Bonaparte: –Ciudadano colega, ¿tenéis seriamente la intención de hacer la competencia a Jesucristo? No hay más que un medio; haced lo que Él: haceos crucificar un viernes, y tratad de resucitar el domingo. (Cfr. A. Hillaire, "La religión demostrada").
Los mandamientos, ¿una imposición o un regalo de Dios?
Hasta hace muy poco, todo el mundo sabía que los Mandamientos de la Ley de Dios son diez y que por eso se les llama también Decálogo. Hoy es bastante común ignorar su existencia, su número y -lo que es más grave- su contenido. No es sorprendente, por tanto, que la moral social esté cayendo en picado y que cada día se superen las cotas de maldad. Un día es el maltrato físico familiar, otro una batalla campal entre los jóvenes de una ciudad y la policía, otro la agresión sexual de un menor.
Cuando los contertulios de la radio o de la televisión comentan estos y otros sucesos, con harta frecuencia se quedan a mitad del camino. Porque no van más allá de la denuncia y de la condena. A lo sumo, reclaman mayor rigor en las leyes o rebajar la edad para imponer penas. Algunos, los menos, piden una reforma en profundidad del sistema educativo, donde la autoridad del maestro y del profesor sean una realidad en las aulas. Algunos, ven con claridad que es indispensable también la implicación de los padres.
Sin embargo es prácticamente imposible oír que el verdadero remedio es de orden moral. Lo decisivo es cambiar el corazón de la persona, mediante una adecuada formación moral. No basta cualquier educación moral, sino que ha de ser la educación que contemple la realidad de la persona, como ser inteligente, libre y hecho para la comunión con los demás y con Dios.
Esta educación es la que brindan los Mandamientos de la Ley de Dios. Porque, si se analizan en profundidad, son el instrumento que Dios ha querido para defender la libertad, tanto de los condicionamientos internos de las pasiones como de los abusos externos de los maliciosos. Sus «no» son otros tantos «sí» al crecimiento de una libertad auténtica.
Por otra parte, si se lee la entradilla con la que son introducidos en la Biblia, nos toparemos con estas palabras: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud». Lo cual quiere decir que Dios se presenta no como alguien que quiere oprimir o esclavizar sino como un liberador del hombre. La liberación de Dios es verdadera y real, porque sacó al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto no para someterle a su férrea voluntad sino para establecer con él una alianza. Por consiguiente, los Mandamientos más que una imposición son un don, más que mandar lo que el hombre debe hacer, quieren manifestar a todos la elección de Dios: él está de parte del pueblo, lo libró de la esclavitud y lo rodeó con su misericordia.
Por eso, vistas las cosas en profundidad, el Decálogo o los diez Mandamientos de la Ley de Dios son, ante todo un "sí" a un Dios que nos ama y nos guía, que nos sostiene y que, sin embargo, nos deja nuestra libertad; más aún, la transforma en verdadera libertad.
El Papa actual lo explicaba en una ocasión con su proverbial hondura y belleza. Decía él: «Son un "sí" a la familia (cuarto mandamiento); un "sí" a la vida (quinto mandamiento); un "sí" a un amor responsable (sexto mandamiento); un "sí" a la solidaridad, a la responsabilidad social y a la justicia (séptimo mandamiento); un "sí" a la verdad (octavo mandamiento); y un "sí" al respeto del prójimo y a lo que le pertenece (noveno y décimo mandamientos). En virtud de la fuerza de nuestra amistad con el Dios vivo, vivimos este múltiple "sí" y, al mismo tiempo, lo llevamos como señal del camino en esta hora del mundo.
Educar al hombre y a la mujer para que sigan libremente este camino es el único modo eficaz de realizar la necesaria e improrrogable regeneración moral que reclama nuestra sociedad. El policía más eficaz para un hombre o una mujer es su propia conciencia formada según las orientaciones de los Mandamientos de la Ley de Dios, que, en el fondo, son normas de sentido común.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Pecadores Públicos y Excomulgados
La diferencia está en el grado de participación. Por un lado tenemos a quienes participan directamente en la práctica del aborto: son los que colaboran material (físicamente colaboran en la muerte del no nacido: médicos, clínicas, personal sanitario, la propia madre) y/o intelectualmente (induciendo o confundiendo el consentimiento: psicólogos, asistentes, incluso algunos autores hablan de los que “actúan” por omisión). Por otro a quienes participan indirectamente apoyándolo o sosteniéndolo con sus aptitudes. A este último grupo pertenecen quienes están dispuestos a votar a favor de una ley abortista; pero también aquellos que no cambian, pudiendo hacerlo o haberlo hecho, leyes como la vigente en España. A los primeros, a quienes participan directamente, les corresponde la pena de excomunión, mientras que los segundos, en su calidad de pecadores, se automarginan, en virtud de la libertad que Dios nos ha dado, de la Comunión.
El problema es cuando la actitud del pecador, que no del excomulgado, es pública y notoria. En estos casos cuál debe ser la reacción de la Iglesia, del sacerdote oficiante para evitar el escándalo. En punidad, como ha sucedido en otros países, a todos aquellos que con su voto apoyaran leyes abortistas, y si este apoyo fuera conocido, y no se hubiera arrepentido, el sacerdote conocedor de ese posicionamiento, por Cristo, por él mismo, en beneficio de la comunidad católica y para evitar escándalo, deberá negarles la comunión. Esto puede resultar chocante, duro, radical, pero es lo que toca. Se debe hacer sin humillación ni escarnio, con la mayor caridad cristiana, pero se debe hacer.
Es obvio que los sacerdotes no pueden preguntar a cada uno que se acerca a recibir al Señor cuál es su posicionamiento en esta materia. Ahora bien, si el que se acerca es reconocido por su posicionamiento público a favor del aborto y no se ha retractado en la misma forma, a mi entender y sin ánimo de querer criminalizar a nadie o imputar responsabilidades, el sacerdote, pese a lo incómodo, comprometido y violento de la situación, debería negarle la comunión. ¡Qué gran bien haría ese sacerdote, qué gran labor para Dios, cuántas vidas podría salvar esa actitud valiente y comprometida del sacerdote, cuántas conciencias se removerían!
Pero la Doctrina y el Magisterio no sólo se refieren, no sólo afectan, a quien apoye con su voto el aborto, o esté dispuesto a mantener leyes abortistas en vigor, sino también a quien lo financie o lo promocione, o lo que es peor, a quien no esté dispuesto a su abolición, si en sus manos estuviera tal posibilidad de hacerlo ( por omisión). Es por ello que la pregunta que nos asalta es: ¿cómo debería actuar el sacerdote a la hora de darles la Comunión ante aquellos políticos que, siendo conocida su actitud pública, firman conciertos con las clínicas abortistas, que distribuyen gratuitamente la píldora del día después, incluso a menores sin el consentimiento paterno, o que, cual fariseos, se azotan públicamente por la nueva ley, pero aceptan y se comprometen a mantener la actual? ¿Debería darle la Comunión o pedirle primero su reconciliación con Dios mediante el Sacramento de la Confesión? La respuesta no debiera dejar lugar a dudas, pero parece que a estas alturas sí existen y muchas.
Yo sé que la pregunta no es cómoda, que no es fácil de contestar. Es una pregunta de respuesta comprometida que quizás ponga en evidencia a muchos sacerdotes. Sin embargo yo me considero con derecho a obtener una respuesta clara de mis pastores. Entre otras razones porque, a la vista de los acontecimientos, mis hijos me demandan una contestación. La pregunta está en la calle: ¿Puede un político, que se autodenomina católico y que públicamente apoya la actual ley del aborto y se compromete a mantenerla, recibir el Sagrado Cuerpo de Cristo? ¿Puede un político, que con su voto apoye la nueva ley del aborto, recibir el Sagrado Cuerpo de Cristo? ¿Cuál es la diferencia entre ambos? ¿Qué les haría merecedores a unos o a otros de tan alto privilegio? No lo olvidemos, a quien provoca escándalo más le valdría colgarse una piedra de molino al cuello y arrojarse al mar.
Por último, no me vengan con preguntas espurias tipo: ¿Quién es usted para opinar? ¿Cómo puede usted entrar en la conciencia de otro? Pues bien, sin animo de juzgar, de condenar a nadie, lo hago porque nadie lo hace, porque amo mi Credo y deseo evitar, en la medida de mis posibilidades, el escándalo que puede minarlo; porque quiero que todo ser concebido nazca; porque lucho por una legislación acorde al orden natural y la moral objetiva y porque sólo con un pronunciamiento claro y riguroso, las conciencias de muchos se activarían y podríamos salvar la vida de muchos inocentes. Si esa actitud valiente, gallarda e incómoda, de un sacerdote cualquiera sirviera para que determinados políticos suspendieran sus conciertos con las clínicas abortistas o dejaran de distribuir la píldora del día después, aunque solo consiguiera salvar la vida de un único inocente, Bendito sea ese sacerdote.
Rafael López-Dieguez es Secretario General de AES
viernes, 13 de noviembre de 2009
La trascendencia de un nombre
En las Sagradas Escrituras, el nombre representaba más que el simple hecho de una inscripción o el gusto o capricho de quién lo imponía. En Adán poner el nombre a los animales suponía el conocimiento de la esencia de los mismos y el dominio sobre ellos. En un nivel distinto y superior, en relación a los seres espirituales se pensaba como en una identificación entre el nombre y el propio ser hasta el extremo, en el Antiguo Testamento, de sentir temor de pronunciar el de Dios al que se sustituía por el nombre de alguno de sus atributos. El segundo mandamiento es claro: “no tomar el nombre de Dios en vano”. Jesús en la oración del padrenuestro nos enseña a rezar “santificado sea tu nombre”.
La discusión sobre el nombre a imponer al Bautista demuestra la importancia de llamarse de una forma o de otra: “Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: No; se ha de llamar Juan. Le decían: No hay nadie entre tu parentela que tenga ese nombre. Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. El pidió una tablilla y escribió: Juan es su nombre” (Lc. 1, 57-66). Posteriormente, un ángel fue claro con José sobre el que habría de imponérsele al Verbo Encarnado: “Le pondrás el nombre de Jesús, porque Él va a salvar a su pueblo de sus pecados” (Mt 1, 21). También, el nombre tenía que ver con la misión que el personaje debía de desarrollar razón por la cual algunos cambiaron el suyo verbigracia los conocidos casos de Abram en Abraham o Simón en Pedro.
Nuestro Señor propone la fuerza de su nombre por suponer la invocación a su persona: "En mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se curarán" (Mc 16, 17). Los Apóstoles ponen en pié a los cojos (Ac 3, 6; 9, 34) y dan vida a los muertos (Ac 9, 40), teniendo Fe en las palabras de Jesús "lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá" (Jn 16, 23). Esas rodillas que muchos, sin impedimento alguno, no genuflexionan en la presencia del mismo Cristo en cuerpo, sangre, alma y divinidad, tendrían que hacerlo pues hasta "al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra..." (Fil. 2, 10). Por el contrario, el ser fiel al nombre de Jesús traería dificultades a sus seguidores; “Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará” (Mt. 10,22) o una suerte de falsificaciones: “Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos” (Mt. 24,5).
No vamos a repasar el significado de los nombre de arcángeles, santos, etc. Pero creo que sería muy bueno que, antes de registrar el de cualquier recién nacido, los católicos pensáramos más en la comunión con los santos y en la intercesión de los mismos que no dejan de ser invocados cuando son pronunciados y celebrados por aquéllos que, en su honor, firman con su mismo nombre.
Fuente: DiarioYa.es
jueves, 12 de noviembre de 2009
El crucifijo, los jueces y Natalia Ginzburg
* * *
De todos los símbolos que a diario perciben los jóvenes, la sentencia dictada el miércoles 4 de noviembre por el Tribunal de Estrasburgo -que prohíbe la exhibición del crucifijo en las aulas escolares italianas porque supone que es contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y al derecho de los niños a la libertad de religión- ha golpeado aquello que más representa una gran tradición, no sólo religiosa, del continente europeo. "El crucifijo no genera ninguna discriminación. Calla. Es la imagen de la revolución cristiana que diseminó por el mundo la idea de la igualdad entre los hombres, hasta entonces ausente". Quien escribió estas palabras, el 22 de marzo de 1988, fue Natalia Ginzburg en las páginas de "L'Unità", el diario fundado por Antonio Gramsci, entonces órgano del Partido comunista italiano.
Las palabras de esa escritora, a más de veinte años de distancia, expresan un sentimiento todavía ampliamente compartido en Italia. Lo demuestran las numerosas reacciones que han seguido al pronunciamiento del tribunal europeo. Mientras el Gobierno italiano ha anunciado que ha presentado recurso contra la sentencia, el mundo político ha manifestado casi unánimemente la falta de sentido común que supone la medida, subrayando cómo la laicidad de las instituciones es un valor muy distinto de la negación del papel del cristianismo. "Estupor y pesar" ha expresado en particular el director de la Sala de prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi, en una severa declaración emitida por Radio Vaticano y por el Telediario del primer canal de la rai, la televisión pública italiana. "Es grave -afirmó- querer marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y en la cultura italiana". Y continuó: "Sorprende, además, que un tribunal europeo intervenga seriamente en una materia vinculada muy profundamente a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano. No es este el camino adecuado para atraernos a amar y compartir más la idea europea que, como católicos italianos, hemos sostenido fuertemente desde sus orígenes".
La Conferencia episcopal italiana ha hablado de "visión parcial e ideológica", subrayando que en la decisión del tribunal "se ignora o se descuida el múltiple significado del crucifijo, que no es sólo símbolo religioso, sino también cultural".
Conviene recordar que en Italia el Consejo de Estado en 2006 ya había considerado legítimas las normas que prevén la exhibición del crucifijo en las escuelas, afirmando que ello no implica discriminación respecto a los no creyentes porque representa "valores civilmente relevantes y, especialmente, aquellos valores que subyacen e inspiran nuestro orden constitucional".
De hecho, la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, con la intención de tutelar los derechos del hombre, acaba por poner en tela de juicio las raíces sobre las cuales se fundan esos mismos derechos, desconociendo la importancia del papel de la religión -y en particular del cristianismo- en la construcción de la identidad europea y en la afirmación de la centralidad del hombre en la sociedad. Bajo otro perfil, la decisión de los jueces de Estrasburgo parece inspirada en una idea de laicidad del Estado que lleva a marginar la contribución de la religión a la vida pública. Así se podría prefigurar un futuro no tan lejano en el que los ambientes públicos estarían despojados de cualquier referencia religiosa y cultural por miedo a ofender la sensibilidad de otros. En realidad, no es con la negación, sino con la acogida y con el respeto de las diversas identidades como se defiende la idea de laicidad del Estado y se favorece la integración de las distintas culturas. "El crucifijo representa a todos" -explicaba Natalia Ginzburg- porque "antes de Cristo nadie había dicho jamás que todos los hombres, ricos y pobres, creyentes y no creyentes, judíos y no judíos, negros y blancos, son iguales y hermanos".
martes, 10 de noviembre de 2009
Declaración de Zaragoza
*Todos los Gobernantes, Legisladores, Magistrados, médicos y parteras; líderes políticos y religiosos; intelectuales, educadores y comunicadores sociales; Organizaciones de la Sociedad Civil; padres y madres de familia; y a todas las personas de buena voluntad, como responsables naturales de la promoción de los Derechos Humanos.
*
*CONVENCIDOS QUE:*
1. Está científicamente comprobado que la vida humana comienza con la fecundación del ovocito. En esa primera célula humana (cigoto), se encuentra no sólo todo el programa genético del desarrollo de ese ser humano, sino también la capacidad de realizar por sí mismo dicho progreso, como lo muestra experimentalmente la fecundación extracorpórea.
2. Se dice que lo peor que le podría suceder a una madre sería la muerte de su hijo. No es así. Lo peor que le puede suceder a una madre, es hacer matar voluntariamente a su propio hijo. Aún cuando algunas lo nieguen de momento, decidir la muerte de su bebé les provoca un sentimiento de culpa y una herida imposibles de borrar.
3. Los seis millones de muertes "/legales/" en los campos de concentración nazi, constituyen el delito internacional de genocidio. Parecía la violación más flagrante de los derechos humanos que registra la historia.
4. Sin embargo, los más de ochocientos millones de muertes, provocadas hasta el momento mediante abortos "/legales/", en los países del mundo que lo han autorizado, constituyen un delito de lesa humanidad que, por su número y extensión, proponemos se denomine a partir de ahora como /*mega-genocidio*/.
5. Además de estar "/legalizado/" en muchos Estados, el */mega-genocidio/* es fomentado -a veces de modo directo y en ocasiones utilizando eufemismos-, por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus agencias; los organismos multilaterales de crédito; ciertos organismos internacionales, como la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF), IPAS, las Fundaciones Rockefeller, Ford, Bill y Melinda Gates, Soros, etc.; el actual presidente de los Estados Unidos de América y la burocracia de la Unión Europea; entre otros grupos de poder global.
6. Por otra parte, hacen "invisible" y aumentan el número de víctimas del /*mega-genocidio*/, diversos contraceptivos capaces de matar seres humanos en sus primeros días de vida -por ejemplo, impidiéndoles anidar en el útero materno-, tales como: dispositivos intrauterinos, píldoras postcoitales, pastillas anticonceptivas de uso sistémico, inyectables o implantes subdérmicos. Además, en estos últimos años se está promoviendo el aborto, dispensando la droga misoprostol, en especial en los países donde el aborto es ilegal, todo ello con la connivencia de las autoridades sanitarias. Finalmente, diversas prácticas de fecundación artificial, donde según las estadísticas más fiables, sólo nacen poco más del 4% de los embriones -seres humanos- producidos; provocan un número difícilmente determinable de víctimas.
7. Toda sociedad que tolera con indiferencia el */mega-genocidio/* del aborto -sea quirúrgico o químico-, ha perdido hasta el más elemental signo de humanidad, y será proclive a vulnerar de modo violento otros derechos humanos de sus ciudadanos.
*A ELLOS LES EXIGIMOS QUE SE OBLIGUEN A:*
1. Promover soluciones racionales, siempre respetuosas de la vida, para las necesidades humanas, tales como:
. Propiciar acceso y atención calificada del embarazo, parto,
puerperio y el recién nacido.
. Articular con la sociedad civil instituciones que atiendan a las
embarazadas en situación de conflicto, para ayudarlas a superar sus
problemas y, de ese modo, llevar una maternidad plena de gozo.
. Promover y financiar programas que fomenten la castidad antes del
matrimonio, y la fidelidad dentro de él.
. Ejecutar programas para fortalecer la familia basada en el
matrimonio heterosexual, y la educación de la juventud en las
virtudes, y en el auténtico significado de la feminidad y la
masculinidad.
. El embarazo no es una enfermedad; por lo tanto el control de la
natalidad, nunca podrá ser una política sanitaria.
2. Hacer respetar toda vida humana, desde la concepción/fecundación/
fertilización, hasta su muerte natural. Reconocer la personalidad jurídica de todo ser humano, desde el instante inicial de su existencia; y siempre obrar en consecuencia.
3. Punir y eliminar toda práctica abortiva, eugenésica, eutanásica, o que manipule la vida humana, cualesquiera sean los medios utilizados para ello.
4. En los supuestos de no punibilidad de los atentados contra la vida humana, jamás podrán considerarse "derechos" de nadie, ni practicarse en el sistema sanitario. Ningún médico o personal de salud podrá ser obligado, bajo ningún concepto, a matar a ningún ser humano. En cualquier caso la práctica de un aborto -aunque no sea punible-, implicará una falta deontológica inhabilitante.
5. Quitar la personería jurídica a toda entidad que -directa o indirectamente-, promueva el */mega-genocidio/*.
*NOSOTROS NOS COMPROMETEMOS A: *
1. Promover todas las organizaciones de la sociedad civil, cuya finalidad sea la:
? Visibilización y atención del síndrome post-aborto.
? Centros de ayuda para la mujer.
? Centros de orientación familiar.
? Difusión de la enseñanza de métodos naturales de reconocimiento de
la fertilidad humana.
? Difusión de un enfoque humanista de la sexualidad, basado en una
educación en virtudes y para el amor.
? Promover la adopción como opción digna para las madres en
situación de embarazo inesperado y para los niños por nacer.
2. Vigilar de manera permanente el grado de observancia del derecho a la vida. Denunciar públicamente a quienes violen este derecho fundamental, en especial si son funcionarios públicos o políticos en campaña electoral.
3. Articular actividades con "Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia", constituida en Santiago de Chile, recogiendo la Declaración de Lima de nuestro II CIP.
4. Promover la cancelación de la pena de muerte por aborto, en el ámbito de la ONU y los organismos regionales. Promover una Convención Internacional que tutele la vida de todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural.
5. Crear y promover partidos políticos que tutelen la vida humana, desde su inicio y hasta la muerte natural.
6. Hacer revocar democráticamente los mandatos de los funcionarios públicos, que participen de modo directo o indirecto en el */mega-genocidio/* del aborto, la eugenesia o la eutanasia; y hacerles responder jurídicamente por tales actos.
7. Patrocinar gratuitamente demandas de las mujeres víctimas del mega-genocidio del aborto, para que obtengan un justo resarcimiento de sus daños, contra el Estado y demás responsables de sus padecimientos.
En los participantes de este Congreso, que adhieren a esta Declaración, están representadas las siguientes Naciones: Alemania, Argentina, Austria, Canadá, Chequia, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Cuba, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Francia, India, Gran Bretaña, Irán, Irlanda, Italia, México, Nicaragua, Noruega, Perú, Polonia, Sudáfrica, Suecia y Venezuela.
Zaragoza, 8 de noviembre de 2.009.
Clinton, Walesa y Juan Pablo II y el Muro de Berlín
Viendo los actos en Berlín, me iba sulfurando por momentos ante el televisor. Que ni Gordon Browun, primer ministro de la Gran Bretaña, ni Angela Merkel, de Alemania, hicieran referencia alguna en sus discursos a Juan Pablo II, me exasperó. No pude escuchar la intervención de Sarkozy, de Francia, pero tampoco Obama de los EE UU en su discurso grabado se refirió al Santo Padre. Solo Hillary Clinton, en mi criterio la mejor, con gran decisión y firmeza hizo justicia a Polonia, al pueblo polaco y al Papa Juan Pablo II, también polaco. Sé que por la mañana había habido un acto Religioso en Berlín, bien, pero por la tarde se debió hacer el Homenaje merecido al Papa polaco.
Sin él, tal vez aún habría Muro en Berlín.
El Papa no fue "una pieza más " del dominó de piezas que derribaron el muro. Para nada. Fue decisivo. Y con la ayuda de Dios, claro.
Por eso, cuando hoy de mañana leí que Lech Walesa, el sindicalista y expresidente de Polonia, ferviente católico y amigo de Juan Pablo II había dicho que "el muro lo derribó "en un 50 por ciento Juan Pablo II, en un 30 por ciento Lech Walesa y en un 20 por ciento el resto del mundo", pensé que se hacía justicia.
Los políticos están permanentemente en campaña electoral, se pavonean, se estiran como pavos reales a la menor ocasión que tienen y van a destacar, a lucirse ellos, sin atenerse a los hechos objetivos la más de la veces.
Bien por la Clinton y bien por Walesa. Y sobre todos Gracias mil, millón de gracias al Papa de Roma Juan Pablo II.
No se olvide tan pronto. No sería justo. Ni adecuado.
Fuente: Ya.es
lunes, 9 de noviembre de 2009
Juan Manuel de Prada: "El profesor de religión tiene que ser un tío muy cachondo"
El III Congreso Regional sobre la Enseñanza de Religión en la Escuela, que se ha celebrado en Zamora ayer y hoy con el lema “Otra forma de mirar…”, ha concluido con la conferencia del escritor Juan Manuel de Prada, titulada “Una clase de religión para el siglo XXI”. Con su estilo habitual, ha presentado a los más de 500 docentes venidos de todas las diócesis de Castilla y León varias pautas sobre este tema.
Lo presentó Miguel Ángel Hernández, rector del Seminario Menor “San Atilano” de Zamora, quien definió al escritor como “un hombre que ama a Zamora, esta ciudad que os acoge con los brazos abiertos”. Así, repasó algunos lugares que fueron importantes en la infancia de Juan Manuel de Prada, como el Colegio de las Hermanas del Amor de Dios, la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes o la Biblioteca Pública.
Cuestión del crucifijo: “donde no hay religión, no hay cultura”
De Prada comenzó su intervención aludiendo a la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, indicando que los enemigos de la fe “están haciendo algo deliberadamente calculado”. Porque “ante el crucifijo, el conocimiento que se nos brinda desde una tarima, y que es una especie de pedrisco fragmentario, cobra sentido, formando un mosaico que nos muestra nuestra estirpe cultural, nuestra genealogía histórica. Ante un crucifijo, cobra sentido nuestra cultura. Porque las culturas las fundan las religiones, y donde no hay religión no hay cultura”.
Para el escritor de origen zamorano, “Occidente hoy está embarcado en una especie de batalla suicida contra sí mismo, y al tratar de negar la religión que lo ha fundado, se está haciendo el harakiri”. Ante esta situación, “la clase de religión puede ser exactamente lo contrario. Porque toda educación debe transmitir una explicación congruente y unificadora de la realidad, que permita ascender desde los fenómenos hasta los principios”.
El escritor afirmó que quienes quitan los crucifijos “quieren que la realidad sea incoherente, que no se pueda llegar a los principios mediante la cadena de la razón. La educación se convierte así en una forma de adoctrinamiento. Cuando se crea un conocimiento fragmentado, se crea confusión, pues las explicaciones serán contradictorias”.
Cuando no hay un conocimiento unitario “irrumpe la ideología, que es una especie de pegamento que quiere cohesionar las piezas de un jarrón hecho añicos, el conocimiento que no bebe de una fuente común”. Frente a esto, Juan Manuel de Prada se dirigió a los profesores de religión diciéndoles: “tenéis una oportunidad extraordinaria para que, en lo poco que os dejan –y cada vez será menos lo que os dejen– podáis mostrar con la luminosidad de la verdad lo distinta que es una educación que sí tiene unas raíces de las cuales alimentarse de una educación desarraigada. Ése es el primer reto, valiosísimo, con el que se confronta la enseñanza de la religión en nuestro tiempo”.
El profesor de religión, un subversivo
Ese sentido de la vida, para el escritor, tiene que encarnarse. “Por eso es fundamental la encarnación humana, la figura del maestro, alguien dotado de capacidad de convicción, de suscitar en quien lo escucha el deseo de adherirse. Es una persona con autoridad, autorizada, que ayuda a crecer”.
De Prada explicó que “nuestra religión es la única religión cuya observancia no consiste en cumplir una serie de preceptos, sino que se funda en la adhesión a una persona, Jesucristo. Es lo primero que debe ver el alumno en el profesor: el que le ayuda a crecer es, a su vez, ayudado a crecer por Jesucristo”. El problema actual de los creyentes es que “hemos renegado de esta característica distintiva del cristianismo, y la observancia de los preceptos nos ha convertido en personas tristes, sombrías, aburridas, previsibles”.
El escritor señaló que, frente a esto, hay que mirar a la figura de Jesús, que “era imprevisible, hacía muchas cosas raras, decía cosas con sentido del humor”. Los cristianos, por el contrario, “estamos traicionando la personalidad de Jesús, que era extraordinariamente alegre, silvestre, sin formalismos”.
Y aquí explicó su visión de cómo ha de ser el docente de enseñanza religiosa escolar: “en una época tan asfixiada por unos nuevos formalismos, puritanismos, hipocresías… el profesor de religión tiene que ser un tío muy cachondo, un tío muy subversivo, tiene que hacer cosas muy raras, para que aquellos a los que está ayudando a crecer aprendan que la fe es ser muy raros en medio de un mundo gregario y robotizado”.
Por eso “es bueno que los chicos que van a la clase de religión no sepan con qué los va a sorprender el profesor, en un tiempo en el que nos dejamos morder por la sosería de tradiciones que no son nuestras”. También repasó Juan Manuel de Prada sus recuerdos sobre la asignatura de religión que recibió, en la que se había pasado al humanismo y moralismo, haciendo hincapié en los valores y desterrando el horizonte escatológico y la historia sagrada, entre otras cosas.
Además, subrayó la importancia de acercarse a la naturaleza y a la institución de la Iglesia. Por ejemplo, “si los católicos entendiéramos en profundidad el misterio de la Iglesia, al ver los defectos de los obispos nos alegraríamos de ver que Jesús elige a personas llenas de defectos, que Jesús abraza los defectos del hombre de tal modo que quiere que las personas que lo representan estén llenas de defectos”.
La religión, una herramienta multiusos
El ponente añadió que “si los alumnos ven que eso que reciben como una herencia inerte se vivifica, lo encarna el profesor… esto es capaz de transformar personas. Y que esas personas descubran en la fe la eterna juventud del cristianismo”. Porque “los enemigos de la fe quieren presentarla como algo viejo, rancio. La razón por la que la temen tanto es porque, por el contrario, es eternamente joven, ofrece soluciones al hombre de cualquier época”.
El objetivo de la enseñanza religiosa escolar ha de ser, por lo tanto, “que los chavales descubran que en esa fe van a encontrar soluciones a los grandes retos de la vida. La fe que se les ofrece es como un artilugio mutiusos, que ante cada problema y asunto candente de la vida ofrece siempre una solución absolutamente luminosa y congruente”.
Fuente: Ya.es
jueves, 5 de noviembre de 2009
La directora de una clínica abortista se convierte
Johnson, de 29 años, trabajó para Planned Parenthood durante ocho años hasta que vio, a través de una transmisión por ultrasonidos, un feto “estrujado” al ser aspirado del vientre de su madre el pasado mes de septiembre.
El 6 de octubre, dejó su trabajo como directora del centro de Bryan (Texas). Y fue a la Coalition for Life (Coalición por la Vida), un grupo provida que en ese momento estaba participando en diversas ciudades de los Estados Unidos en la campaña “40 Días por la Vida”.
David Bereit, el director nacional de “40 Días por la Vida”, explicó a ZENIT que en la última campaña, que acabó este domingo, otros siete trabajadores de clínicas abortistas abandonaron su profesión, y además se salvaron 542 vidas.
Y “esos son sólo los casos que nosotros conocemos”, añadió, resumiendo los resultados inmediatos de la campaña que ha unido a 212 ciudades de 25 estados, a 5 provincias de Canadá y a Dinamarca.
El programa actual de los “40 Días” comenzó en la clínica de Bryan en el año 2004 como una iniciativa basada en la oración y el ayuno.
Los colaboradores provida se han concentrado frente a este centro de la organización Planned Parenthood durante seis campañas hasta la fecha, celebrando una oración de un día entero por los que se plantean y defienden el aborto.
Bereit afirmó: “Desde la primera campaña en 2004, hemos rezado por Abby -y por todos los que trabajan en el aborto- para que ella pudiera llegar a ver lo que en realidad es el aborto, y abandonara este negocio de la muerte”.
“En este caso, esas oraciones han sido respondidas -continuó-. Estamos muy orgullosos de la valentía de Abby al dejar la industria del aborto y anunciar públicamente las razones por las que la dejaba”.
También destacó que la historia de su conversión “demuestra la importancia de una presencia orante constante y pacífica frente a las instalaciones del aborto”.
Johnson, que ahora está apareciendo en programas de radio y televisión de todo el país, explicó que experimentó un “cambio de corazón respecto a esta cuestión”, informó “40 Días por la Vida”.
Ella explicó: “En los últimos meses, había visto un cambio en las motivaciones del impacto financiero de los abortos y realmente alcancé mi punto de ruptura tras presenciar un tipo concreto de aborto a través de ultrasonidos”.
“Yo sólo pensé: No puedo hacer esto nunca más; y fue como un flash que me golpeó y pensé: esto es todo”, dijo a KBTX.com.
Johnson, episcopaliana, describió este momento como una “conversión definitiva” de corazón, una “conversión espiritual”.
También explicó que, a pesar de que inicialmente se había involucrado con Planned Parenthood porque quería ayudar a las mujeres, había estado dudando porque el centro estaba cambiando su modelo de negocio.
“El dinero no estaba en la prevención”, afirmó, “el dinero estaba en el aborto”.
Johnson señaló a FoxNews.com que actualmente ella estaba recibiendo instrucciones de sus jefes regionales para incrementar el número de abortos realizados, para aumentar los beneficios.
“Cada reunión que teníamos era “No tenemos suficiente dinero, no tenemos suficiente dinero, tenemos que mantener esos abortos que vienen” -explicó-. Es un negocio muy lucrativo y por eso quieren incrementar los números”.
A pesar de que el antiguo puesto de trabajo de Johnson sólo practicaba abortos dos días al mes, cada día estaba allí el doctor, y podía hacer más de 40.
Ahora, Johnson está ayudando a mujeres, pero desde el otro lado. Ella empezó rezando con voluntarios, en el exterior de Planned Parenthood, por aquellos que antes eran sus compañeros.
El poder de la oración
El director de Coalition for Life, Shawn Carney, afirmó: “Esto está siendo realmente un testimonio del poder de la oración y de la valentía de Abby para dejar un trabajo que ella sentía que no podía mantener con buena conciencia”.
“Ha sido una alegría para todos nuestros voluntarios que han rezado fuera de la clínica por la conversión de los trabajadores de la clínica, ser testigos de que las conversiones realmente suceden”.
A pesar de que Johnson todavía no ha encontrado otro trabajo, ha estado colaborando estrechamente con Carney y con otros miembros de la coalición.
Bereit explicó a ZENIT: “La gente provida está acogiendo a estos antiguos trabajadores del aborto con amor y con los brazos abiertos”.
Y añadió que la web de su organización ha publicado en sus blogs centenares de comentarios de personas de todo el mundo que están expresando su apoyo a Abby.
Bereit destacó que esta conversión tendrá resultados de largo alcance, “realmente alentará a otras ciudades a llevar a cabo múltiples campañas “40 Días por la Vida”, y presencias orantes regulares”, incluso cuando el programa no esté en marcha.
Y continuó: “Nos hemos comprometido a presionar hasta el día en que ninguna mujer llore y ningún niño muera”.
También explicó a ZENIT que se han planificado dos nuevas campañas para el 2010, una durante la Cuaresma, que empezará el 17 de febrero, y otra en otoño, del 22 de septiembre al 31 de octubre.
“Además -añadió Bereit-, “40 Días por la Vida” está desarrollando activamente herramientas y recursos para formar, capacitar y dar autoridad a los provida locales para ampliar y expandir el impacto de sus esfuerzos”.
[Por Genevieve Pollock, traducción del original inglés por Patricia Navas]
En la web:
40 Days for Life: http://www.40daysforlife.com/
Coalition for Life: http://www.coalitionforlife.
La crisis financiera explicada de manera sencilla
Heidi es la propietaria de un bar en Berlín. Como es natural, quiere aumentar las ventas, y decide permitir que sus clientes, la mayoría de los cuales son alcohólicos en paro, beban hoy y paguen otro día. Va anotando en un cuaderno todo lo que consumen cada uno de sus clientes. Esta es una manera como otra cualquiera de concederles préstamos.
Muy pronto, gracias al boca a boca, el bar de Heidi se empieza a llenar de más clientes.
Como sus clientes no tienen que pagar al instante, Heidi decide aumentar los beneficios subiendo el precio de la cerveza y del vino, que son las bebidas que sus clientes consumen en mayor cantidad. El margen de beneficios aumenta vertiginosamente.
Un empleado del banco más cercano, muy emprendedor, y que trabaja de director en la sección de servicio al cliente, se da cuenta de que las deudas de los clientes del bar son activos de alto valor, y decide aumentar la cantidad del préstamo a Heidi. El empleado del banco no ve ninguna razón para preocuparse, ya que el préstamo bancario tiene como base para su devolución las deudas de los clientes del bar.
En las oficinas del banco los directivos convierten estos activos bancarios en "bebida-bonos", "alco-bonos" y "vomita-bonos" bancarios. Estos bonos pasan a comercializarse y a cambiar de manos en el mercado financiero internacional. Nadie comprende en realidad qué significan los nombres tan raros de esos bonos; tampoco entienden qué garantía tienen estos bonos, ni siquiera si tienen alguna garantía o
no. Pero como los precios siguen subiendo constantemente, el valor de los bonos
sube también constantemente.
Sin embargo, aunque los precios siguen subiendo, un día un asesor de riesgos
financieros que trabaja en el mismo banco (asesor al que por cierto despiden pronto
a causa de su pesimismo) decide que ha llegado el momento de demandar el pago de
las deudas de los clientes del bar de Heidi.
Pero, claro está, no pueden pagar las deudas.
Heidi no puede devolver sus préstamos bancarios y entra en bancarrota.
Los "bebida-bonos" y los "alco-bonos" sufren una caída de un 95% de su valor. Los
"vomito-bonos" van ligeramente mejor, ya que sólo caen un 80%.
Las compañías que proveen al bar de Heidi, que le dieron largos plazos para los
pagos y que también adquirieron bonos cuando su precio empezó a subir, se
encuentran en una situación inédita. El proveedor de vinos entra en bancarrota, y
el proveedor de cerveza tiene que vender el negocio a otra compañía de la
competencia.
El gobierno interviene para salvar al banco, tras conversaciones entre el
presidente del gobierno y los líderes de los otros partidos políticos.
Para poder financiar el rescate del banco, el gobierno introduce un nuevo impuesto
muy elevado que pagarán los abstemios.
Gripe A = no besos. Sida = fornicación?
¿Condón = sexo seguro? ¿De verdad?
Dar prioridad absoluta a la protección de la vida humana, salvo cuando de sexo se trata ¿a qué equivale?
Fuente: Blog Sexo seguro y salud reproductiva
Pues no, el condón no es un método seguro para evitar el sida
Pero ya desde 1987 la industria del látex ha influido en minimizar diversos estudios, entre ellos, uno de la UCLA que desvelaba que cuatro tipos de ellos, de los más populares en EEUU, permitieron el escape de virus del SIDA en las pruebas de laboratorio. Y Carey reafirmó estos traspasos en Sexually Transmitted Disease-1992.
Asociaciones médicas norteamericanas reiteran la falsedad del axioma preservativo=sexo seguro, por ocultar información médica fundamental y promover conductas de riesgo. Además la OMS reconoce que permite una tasa de embarazo del 10-14%.
Otras conclusiones son: reduce el contagio de las enfermedades venéreas sólo en un 50% (G. Pascetto), destruye la salud espiritual, reproductiva y afectiva de los jóvenes (López Trujillo), permite el contagio del SIDA en un 30% de los casos (IPPF) y es totalmente ineficaz contra la transmisión del virus del papiloma humano, que mata en EEUU a más mujeres que el SIDA.
Fuente: Hispanidad.com
martes, 3 de noviembre de 2009
Las verdades de las diferencias entre España y Estados Unidos que los socialistas ocultan
Lo que pasa en España es que los "sociatas" después de dejar el país practicamente en bancarrota y profundamente desunido, han convencido a muchos españoles de que España es un "paraíso" y de que en otros países como Canadá, Gran Bretaña y sobre todo EEUU la gente no tiene sanidad, no tienen derechos, hay mucha delincuencia y mucha pobreza. Esta propaganda se consigue teniendo una Nación de ignorantes, analfabetos y chupones.
Vamos a contar algunas verdades sobre USA:
A un español le cuesta la gasolina más del triple que a un estadounidense.
A un español le cuesta la tarifa del teléfono móvil el doble que a un estadounidense.
A un español le cuesta la electricidad un 80% más cara que a un estadounidense.
A un español le cuesta las comisiones bancarias y mantenimiento de tarjetas de
crédito un 80% más caras que a un estadounidense
Un coche que a un estadounidense le cuesta 2.000 dolares a un español le cuesta
18.000 euros
El IVA en USA es de un 2% la parte del estado y un 4% la parte estatal. En total un
6% PARA TODOS LOS PRODUCTOS cuando en España es de un 16% para muchos productos y
ahora la van a subir a un 18%.
Los impuestos "especiales" sobre tabaco y alcohol no existen en USA. En España
llegan a alcanzar el 320% del valor del producto.
En USA las empresas no pagan algo equivalente al IAE (Impuestos de Actividades
Económicas) español.
El impuesto de circulación del vehículo que pagamos los españoles tampoco existe
(aparte de la ITV, zona verde, zona azul, aparcacoches forzosos, etc). En USA, en
algunas ciudades, pagan algo llamado STICKER que faculta para aparcar durante una
año en todos los parkings municipales y vale alrededor de 15 dolares.
Las tasas e impuestos municipales son casi inexistentes en USA.
Los estadounidenses no pagan IBI
Un estadounidense no paga IRPF si sus ingresos son menos de 3.000 dolares al mes.
Un español paga más del doble que un estadounidense por los seguros de hogar y coche.
El sueldo medio en USA es el triple del sueldo medio en España
Un estadounidense no paga nada parecido al impuesto de Sucesiones y Donaciones que
está en vigor aún en muchas autonomías en España.
Los españoles pagamos 86.000 concejales, casi 9.000 alcaldes, 17 Presidentes de
Autonomías, más de 300 "ministros" autonómicos, casi 1.600 parlamentarios
autonómicos, 350 diputados en Cortes, 300 Senadores, 200 parlamentarios en
Estrasburgo, 26 Ministros, 200 Directores Generales, más 2.000 asesores, más de
300.000 liberados sindicales, etc.., etc..., etc... Casi hay un funcionario,
pensionista o chupoptero de los presupuestos cada 3 habitantes. En USA hay un
funcionario cada 145 habitantes.
En USA no existe Sanidad pública (del Estado) para aquellos que ganen más de 2500 $
al mes, pero no te quitan nada de impuestos en este campo, mientras a un español le
quitan de media de su sueldo con destino a sufragar la sanidad publica unos 300
euros mensuales y la empresa paga otros 400 más como mínimo. Con esos 700 euros
mensuales (unos 1.000 $) cualquier estadounidense se paga un seguro privado del
máximo nivel (los equivalentes a ADESLAS, SANITAS, etc... pueden costar en USA unos
350 $ mensuales).
Las escuelas suelen ser públicas y de buen nivel. Los libros los tienen los alumnos
en concepto de "préstamo" y no deben comprarlos.
Y además, asesinos como los etarras, los que violan y matan niñas, etc... pueden ser
ejecutados (y como mínimo no vuelven a ver la luz del sol).
Fuente: Diario Ya
domingo, 1 de noviembre de 2009
Todos los Santos
En los primeros siglos de vida de la Iglesia había un día para recordar a los mártires. El Papa Bonifacio IV (608-615) transformó un templo griego en uno cristiano para dedicarlo al culto de “Todos los Santo”. Y fue en el año 840 cuando la festividad comenzó a celebrarse el 1 de noviembre.
Hemos de recordar que muchas fiestas importantes comienzan su celebración el día anterior por la noche, en la misa vespertina de vigilia, es decir el 31 de octubre. En inglés sería All Hallow’s Eve, la víspera de Todos los Santos. Con el tiempo su pronunciación fu cambiado hasta la conocemos en nuestros días Halloween. Esta celebración poco tiene que ver con la importancia del día que hoy celebra la Iglesia Universal, aunque su origen sea el mismo.