martes, 30 de noviembre de 2010

Tu móvil salva vidas

Estimado/a Defensor de la Vida:

Nos ponemos esta vez en contacto contigo para pedirte tu colaboración en un proyecto con el que, sin que te suponga ningún desembolso económico, podrás contribuir a continuar salvando vidas.

Cada vez es más habitual que cuando conseguimos puntos o cambiamos de operador de telefonía móvil dejemos aparcado en un cajón el móvil anterior y no volvamos a usarlo.

Algunos de estos móviles todavía pueden tener un valor económico residual y por este motivo hemos llegado a un acuerdo con una empresa de recompra de móviles para ofrecérselos y que abonen al CIDEVIDA esta cantidad, en muchos casos, simbólica pero que sumada a otras muchas viene a ayudar a cubrir nuestras necesidades de financiación.

Con esta campaña esperamos terminar de amortizar la instalación del CIDEVIDA, y empezar a conseguir recursos para los Centros de Acogida a la Vida y ayuda a las embarazadas con problemas.

Por todo esto volvemos a pedir tu colaboración y te animamos a buscar esos móviles –tuyos o de tus familiares o amigos- que no usas y donárnoslo para la campaña “Tu móvil salva vidas”.

Para facilitar la gestión, si puedes ayudarnos con esta iniciativa, sólo hace falta que nos envíes un correo electrónico a info@cidevida.org indicándonos que tienes (uno o si son varios diciéndonos cuantos) teléfono/s móvil/es para donarnos y la ciudad donde lo/s tienes. Inmediatamente te daremos indicaciones para que te salga gratis el envió o la recogida.

Hemos intentado hacerlo lo más fácil y sencillo posible. Te pedimos tu apoyo y generosidad pues detrás de esta iniciativa y con el esfuerzo de todos se pueden atender muchas futuras madres y salvar muchas vidas.

Agradeciendo, una vez más tu ayuda, recibe un cordial saludo.

Juan José Panizo Izaguirre

y todo el equipo promotor del CIDEVIDA

info@cidevida.org

687775436

martes, 9 de noviembre de 2010

El Papa se despide invitando a los españoles a vivir “como una sola familia"

“Nos veremos en Madrid, el año próximo” BARCELONA, domingo 7 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI se despidió de los españoles, en la noche de este domingo, invitándoles a vivir "como una sola familia", y expresando sus deseos de volver el próximo mes de agosto a Madrid para participar en la Jornada Mundial de la Juventud. "Con la oración y el pensamiento, he deseado abrazar a todos los españoles, sin excepción alguna, y a tantos otros que viven entre vosotros, sin haber nacido aquí", dijo en el discurso de despedida que pronunció en el aeropuerto internacional de El Prat (Barcelona), al concluir su segunda visita apostólica en España, en presencia de Sus Majestades, los Reyes de España, y del primer ministro, José Luis Rodríguez Zapatero. "Llevo a todos en mi corazón y por todos rezo, en particular por los que sufren, y los pongo bajo el amparo materno de María Santísima, tan venerada e invocada en Galicia, en Cataluña y en los demás pueblos de España", afirmó. "A Ella le pido también que os alcance del Altísimo copiosos dones celestiales, que os ayuden a vivir como una sola familia, guiados por la luz de la fe. Os bendigo en el nombre del Señor", concluyó al despedirse. Antes de la ceremonia de despedida, en el mismo aeropuerto, el Papa, acompañado por el cardenal Tarcisio Bertone S.D.B., su secretario de Estado, había mantenido un encuentro privado con Zapatero. Si bien no se pudo escuchar la conversación, los periodistas pudimos ver cómo tenía lugar en un ambiente cordial. Ese encuentro y las palabras de despedida, han mostrado como el objetivo de esta visita era el del "encuentro y no el desencuentro", como él mismo había explicado ya en el avión que le llevaba el sábado a Santiago de Compostela. Así fue confirmado por Su Majestad Juan Carlos I, Rey de España, quien en el discurso de despedida en la ceremonia aseguró al obispo de Roma que "nos habéis colmado con palabras de paz y solidaridad, de fraternidad y espiritualidad, llenas de esperanza en que es posible un mundo mejor". Y significativamente, para no dejar lugar a equívocos, añadió: "Gracias, no sólo en nombre propio y del pueblo español, sino también del Gobierno de España, de las autoridades autonómicas y municipales que en estos días os han recibido". Antes de subirse al avión de la compañía Iberia, el Papa recordó los objetivos de esta visita pastoral a Galicia y Cataluña. "En Compostela he querido unirme como un peregrino más a tantas personas de España, de Europa y de otros lugares del mundo, que llegan a la tumba del Apóstol para fortalecer su fe y recibir el perdón y la paz --afirmó--. Como Sucesor de Pedro, he venido además para confirmar a mis hermanos en la fe". Luego, hablando en catalán, hizo referencia a la dedicación de la Sagrada Familia y su visita a la "Obra Benéfica el Nen Déu", "dos símbolos en la Barcelona de hoy de la fecundidad de esa misma fe, que marcó también las entrañas de este pueblo y que, a través de la caridad y de la belleza del misterio de Dios, contribuye a crear una sociedad más digna del hombre. En efecto, la belleza, la santidad y el amor de Dios llevan al hombre a vivir en el mundo con esperanza". Sus últimas palabras no fueron un adiós, sino un hasta pronto: "Nos veremos en Madrid, el año próximo, para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud".

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martes, 2 de noviembre de 2010

Los fieles difuntos


Hoy son los cristianos que nos han precedido con el signo de la fe los que motivan nuestros rezos. Cuando una persona muere, quizá haya quedado un rastro de pecado ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación. Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.

Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Todos los Santos

Los cristianos de la antigua Roma honraron a Santa María y a todos sus mártires en el Panteón, consagrado inicialmente a todos los dioses grecorromanos. Desde el siglo IX, por iniciativa del monje Alcuino, reunimos también en la fiesta de este día a todos nuestros santos. Y cuando decimos "todos", nos referimos con alegría a la totalidad de los salvados por la misericordia de Dios.
Esta celebración tiene muchas y profundas lecturas. Fijémonos hoy en que es la fiesta de los santos anónimos, los que no fueron canonizados, los que no tienen altar, los que no tuvieron seguidores que llevaron adelante sus procesos de canonización. Son santos y santas que quizás hemos conocido y han convivido con nosotros (quizás fueron familiares y amigos nuestros), que amaron a Dios, le fueron fieles en el anonimato y cumplieron las bienaventuranzas, piedra de toque del cristiano (3 lectura: Mt. 5, 1 al 12). Todos ellos merecen ese premio que sólo Dios les puede y les quiere dar (2 lectura: 1 Carta de Juan, 3, 1 al 3), puesto que este mundo no recibieron ninguna recompensa. Son muchísimos. Sólo Dios los puede contar (1 lectura: Apocalipsis 7, 2 al 4 y 9 al 14). Esta fiesta es el triunfo de la Redención realizada por Jesucristo.


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Ubicación:Calle de Bellido,Jaca,España